ESTRATEGIAS DE LA ECONOMÍA CIRCULAR
Un modelo de economía circular depende de múltiples factores. Lo más importante, es escoger un tipo que se alinee tanto con las capacidades como con los recursos de nuestra empresa.
Estrategias de economía circular básicas:
✅ 1. Conservar la
propiedad del producto – Renting (Alquiler con mantenimiento)
Dentro de esta versión de estrategias de economía circular, la empresa fabricante alquila los productos a sus clientes en lugar de venderlos. Una vez que los consumidores ya los han utilizado, es el fabricante la figura responsable de estos productos. Esta estrategia de Renting puede resultar muy interesante para todas aquellas empresas cuya tipología de productos es muy compleja o cuenta con un alto valor añadido.
La aplicación de esta
estrategia en una empresa puede suponer a priori, una gran inversión por parte
de la compañía en capacidades de mantenimiento y posventa, lo que conllevará
más costes que una estrategia de venta y reemplazo, tanto para la empresa como
para sus clientes.
En el caso del vestuario de protección, además de que el usuario siempre va a llevar una prenda lista para uso, tenemos grandes ahorros obtenidos mediante la minimización del uso de agua, detergentes y control de emisiones.
2. Aumentar la
durabilidad de los productos
Esta estrategia se basa
principalmente en fabricar los productos con el objetivo de aumentar su
vida útil. Este modelo puede abrir las puertas de los mercados de segunda mano.
Incrementar la
durabilidad de los productos implica una reducción de las compras, lo que no
puede parecer una buena idea para los fabricantes de equipos originales. Si es
verdad, que la gran durabilidad de los productos supone una gran ventaja
competitiva y también justifica precios más elevados.
Cuando hablamos de
prendas de protección, la clave son los lavados. Cuantos más lavados, mayor
será la duración de los equipos.
3. Diseño para
reciclaje
Las compañías que ponen
en práctica esta estrategia deben rediseñar tanto sus productos como sus etapas
de fabricación, para recuperar la mayor cantidad de materiales
posible y poder emplearlos de este modo, en los productos nuevos que vayan
a fabricarse.
La
legislación para la gestión de residuos como base de la economía circular.
Fuente: TECPA, Consultoría Ambiental
La Unión Europea ha establecido una
serie de normativas y requisitos legales para fomentar y regular la economía
circular. Algunos de los más importantes son:
- Directiva sobre Residuos: Establece objetivos específicos de reciclaje y prevención de residuos, además de promover prácticas para reducir la eliminación de residuos.
- Reglamento REACH: Regula
la producción y el uso de sustancias químicas, garantizando un alto nivel
de protección de la salud humana y del medio ambiente.
- Ecodiseño y Etiquetado Energético:
Establece requisitos para mejorar la eficiencia energética y reducir el
impacto ambiental de los productos.
- Ley de Residuos y Suelos Contaminados
para una Economía Circular: La Ley tiene
por objeto sentar los principios de la economía circular a través de la
legislación básica en materia de residuos, así como contribuir a la
lucha contra el cambio climático y proteger el medio marino.
- Real Decreto de Residuos de Aparatos
Eléctricos y Electrónicos (RAEE): Regula la
gestión de residuos de equipos eléctricos y electrónicos, promoviendo su
reciclaje y manejo adecuado.
- Real Decreto sobre Envases y Residuos
de Envases: Establece obligaciones para la
gestión de residuos de envases, impulsando su reciclaje y reutilización.
- Ley de Aguas: Regula
el uso sostenible del agua, fomentando su reutilización y un consumo
eficiente.
- Estrategia Española de Economía
Circular: Define las líneas de acción y
políticas para fomentar la transición hacia un modelo económico circular
en España.
Es importante que las
empresas estén al tanto de estas normativas y requisitos legales y se aseguren
de cumplir con los estándares establecidos para contribuir de manera efectiva a
la transición hacia una economía circular en la Unión Europea.
A nivel mundial, algunas de las normas de la Organización Internacional de Estandarización (ISO) han venido siendo herramientas importantes y precursoras para promover una economía circular, entre ellas se pueden señalar, por ejemplo, a ISO 14001 (Sistema de gestión ambiental), ISO 26000 (Guía de responsabilidad social). Al interior de ISO se ha creado el comité ISO/TC 323, en el cual se están desarrollando normas sobre economía circular, que proporcionarán requisitos, guías y métodos para medir aspectos como la durabilidad o la capacidad de actualización de un producto, la facilidad con que se puede reparar o reciclar y garantizar la calidad de los materiales reciclados.
Además, los documentos normativos se
basarán en siete principios:
· ✅ Obtención sostenible de recursos.
· ✅ Ecodiseño.
· ✅ Simbiosis industrial.
· ✅ Economía de funcionalidad.
· ✅ Consumo responsable.
· ✅ Extensión del ciclo de vida del producto.
· ✅ Gestión eficiente del fin de la vida útil
de productos y materiales.
La ISO / TC 323 tiene como objetivo cubrir todos los aspectos de una economía circular, incluida la contratación pública, la producción y distribución, el final de la vida útil y áreas más amplias, como el cambio de comportamiento en la sociedad y la evaluación, como algún tipo de huella de circularidad o índice (ISO 2020).
También se beneficiará de
la vinculación con los muchos otros comités técnicos de ISO dedicados a
estándares relacionados, como los de compras sostenibles, calidad y gestión
ambiental, responsabilidad social y más (ISO 2020).
Nota: Esperamos que la información que les hemos suministrado, les haya sido de mucha utilidad.



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